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Mostrando las entradas de abril, 2018

Yo, la Fe, te saludo.

Por cierto dicen que muevo montañas. Y eso es verdad.
Quiero decirte que eso no lo tomes al pie de la letra.

“Mover montañas” quiere decir que cuando me usas, empezarás a mover pensamientos negativos, imaginaciones incómodas, dudas destructivas y otros obstáculos inesperados que te impiden lograr tus sueños y/o alcanzar tus metas.

Esas montañas son los impedimentos e incapacidades que tu mismo(a) te impones. Esos obstáculos pueden ser tus miedos; esos que pueden ser del tamaño de una montaña. También, la inseguridad que puedas sentir; la impaciencia que puedas vivir por no alcanzar los resultados a tiempo. Las dudas, te hacen llegar a lo más profundo de un abismo que te impiden ascender.

Si me usas, tienes la posibilidad de sentir una seguridad interior que te acompaña paso a paso en tu recorrido al logro de tus objetivos.

Sabrás que me usas porque sentirás una paz interior que te doy cuando me permites estar contigo; me permites estar dentro de ti y no te permites …

Yo, la Esperanza, vivo en ti. ¿Sientes cómo vibro en tí?

Yo, la Esperanza, habito en tu ser interior porque debes creer que habrás de tener lo que es posible conseguir. Todo depende cómo me alimentes: en base a la fe o en base a un plan definido para alcanzar lo que te propongas.

Yo, la Esperanza, hago que las cosas suceden, si es que esas cosas son para el bien común y para un mundo mejor, no solo para ti. Si esperas recuperar tu salud es para seguir viviendo y enfocando tus fuerzas para hacer el bien, respondiendo por tus deberes y haciendo las cosas de una mejor manera.

Debo ser sincera contigo: Yo, la Esperanza solamente soy alguien que te anima, entusiasma y ayuda a mantener tu espíritu optimista ante tus deseos y sueños. Tu, tienes que hacer las cosas para alcanzarlos.

Yo, la Esperanza no cumplo caprichos, ni antojos, “ni enderezo jorobados”.
Yo, la Esperanza soy la más mencionada pero la menos usada de tus facultades internas.
Yo, la Esperanza junto con mis “hermanas, (las otras facultades)”, la Fe, la Disciplina,…

Cuando nada tengas que decir, mejor escríbelo.

Plasma en un papel las ideas y reflexiona al respecto.

A veces nos quedamos sin palabras, no sabemos qué decir, y, menos, cómo decirlo.

Cuando vemos paisajes nunca antes visto nos quedamos boquiabiertos y no se nos ocurre decir nada. Esto nos sucede porque nos hemos quedado extasiados por lo que contemplamos. La naturaleza está llena de bellezas. La naturaleza es bella.

La puesta de sol de antier día fue maravillosa (como la de todos los días). Sucede que andamos absortos en cosas tal vez triviales, y nos hemos olvidado de contemplar la hermosura que nos dá la vida en sus amaneceres y atardeceres. No enfocamos más a la fatiga que a la belleza que alivia el cansancio por el solo hecho de cotemplarla por unos instantes.

Cuando tengas algo que decir, por favor, exprésalo cuanto antes.
Y si nada tienes que decir, entonces escríbelo.

Hasta pronto.

Un instante basta para cambiar una vida...

Todos los días suceden cosas inesperadas que pueden cambiar nuestra vida. A esto le llamo la Vida.
Por eso he compartido temas tales como: La vida, la de cada quien", o bien "Cada quien elige sus batallas".

Las cosas, las conductas, los resultados, las decisiones de terceras personas son las que, en muchas ocasiones, llamamos "los sucesos inesperados de la vida". Y , estimado lector, no son los sucesos inesperados de la vida lo que nos puede cambiar. Lo que debemos cambiar es LA O LAS EXPECTATIVAS QUE TENEMOS SOBRE SEGUNDAS O TERCERAS PERSONAS. Expectativas no enunciadas, no comentadas y menos NO negociadas.

Muchas personas sufren, sienten que "su vida se descarrila", sienten que "pierden la brújula" por sucesos, decisiones y resultados del comportamiento de otras personas. En ese momento, suceden una serie de conjeturas, totalmente subjetivas"; buscamos razones en Tierra, Cielo y Mar de ¿por qué sucedieron esas cosas?.

En …

Me llamo: Culpa, mis apellidos Portales y Cuales.

Debo comentar que, en lo personal, soy enemigo acérrimo de la palabra culpa. Sin embargo, sé que muchas personas la emplean en su vida diaria. Es por esa razón que comparto esta reflexión. Así que empecemos.

Un ejemplo muy común para “culpar a otros” es el siguiente:
En las relaciones interpersonales: yo “espero, deseo y me ilusiono” del trato que alguien me da, y eso me hace sentir muy bien. Esto quiere decir que yo estoy depositando en conductas de otros: mi alegría, tranquilidad y felicidad . Si esa persona (en quien he depositado "mi confianza"), cambia su comportamiento, entonces surge una decepción en la persona que estaba recibiendo esos “buenos tratos”. 

Cuando llega la decepción, se culpa a los demás por el sufrimiento o abatimiento que se está viviendo; en ese momento, surge algo en el interior que dice: “no perdonaré lo que me hiciste sentir con tu ausencia o con tus tratos”; “tu eres el o la culpable de mi estado de ánimo”, “haz hecho que no…

YO, el sufrimiento.

Yo, el sufrimiento, esperaba con ansia mi turno para que alguien escribiera o describiera lo que no soy, porque creo que confunden mi nombre con algo que desconozco.

Para que me identifiques mejor, Yo, el sufrimiento, no existo. Tu me "haces realidad", "me nombras", en mi nombre derramas lágrimas, en mi nombre buscas culpables de tus "desgracias".

Debo decirte que Yo, el sufrimiento, solo existo en tu voluntad. Muchas veces te han dicho que El sufrimiento "es voluntario", el dolor No. Pues bien, yo vivo en tu voluntad y de tu voluntad.

Te pido que me eches de tu vida diaria, te pido que nunca, nunca más me vuelvas a mencionar.
Tu no sufres; probablemente, tienes carencias, insuficiencias o deficiencia. Por favor, no digas que sufres.

Creo que la ignorancia también ha provocado mi presencia, en lugar de buscar la sabiduría, el estudio la disciplina, el esfuerzo, la perseverancia y otras cualidades que exigen concentración, tiem…

Ellas, las dos hermanas

Ellas crecieron bajo el amor y cuidados de su mamá. Su mamá se llamaba Angélica.
Ellas, las dos hermanas, crecieron con enseñanzas de obediencia y sueños de paciencia.
Ellas, las dos hermanas, viven con alegrías, emociones y aromas de perdones.
Ellas, las dos hermanas, viven su vida a su manera, con sonrisas en el alma y dolores en el tiempo.
Ellas, las dos hermanas, de niñas, llevaban flores a la Virgen; de adultas llevan flores a la tumba de su amada y extrañada madre.
Ellas, las dos hermanas, conversan, sonrien, lloran y se despiden con un hasta mañana.
Ellas, las dos hermanas, comparten recuerdos, experiencias y esperanzas.
Ellas, las dos hermanas, son seres humanos que viven su día y silban al viento.
Ellas, las dos hermanas, son hijas de la Fe por un mundo mejor y la Esperanza de convivir en familia.
Ellas, las dos hermanas, son mis hermanas.

Hasta pronto.

¿Tiene razón de ser el amor?

Continúa la respuesta: ¿Tiene razón de ser el amor?
Claro que sí. Aunque el amor abarca muchos conceptos, giros, valores y objetivos. El amor por uno mismo, por ti, por el amigo, los padres, el trabajo, los pasatiempos, por la vida, el dia, la noche, etc.
El amor es la fuerza constante que nos impele a lograr los objetivos y metas que nos hemos propuesto, bien sea para nosotros mismos o para otras personas.
El amor es un acto de donación. Donación tiene dos acepciones: entrega y regalo.
Para la pareja: Regalamos la presencia, entregamos los frutos, la forma de ser, mis caricias y el cuerpo.
Para los demás: Ofrendamos pensamientos, emociones y acciones. Por supuesto, que esto es totalmente libre, reflexionado y decidido. Otra cosas es la forma en como expreso esos tres regalos. Otra, es cómo las otras personas esperan esos regalos o comportamientos.
La expresión del amor es totalmente racional. Exige que se conozca al ser o los seres amados para contribuir a su desarrollo.
El tiempo del amor …

Lo nocivo del amor.

(Tema exclusivo para mentes abiertas.)
Lo nocivo del amor.
Cuatro décadas de observar, escuchar y vivir han bastado para compartir este tema: Lo nocivo del amor.
I) ¿Realmente, el amor destruye?, II) ¿Hace daño el amor?, III) ¿Tiene razón de ser el amor?
Voy a ir por partes contestando estas preguntas y reflexionando al respecto:
I) ¿Realmente, el amor destruye?. Mi pronta respuesta sería Si. Mi respuesta reflexionada es No. ¿Por qué? Me he dado cuenta que muchas personas no tienen bien definido el concepto del amor; mucho menos su significado, y menos los acuerdos con la persona amada sobre el valor, contenido y significado del amor mismo.
Me doy cuenta que la pregunta qué se hacen es: ¿me amas?, ¿todavía me amas?, o declaran “ya no nos amamos”. (Aquí surge la semilla de la frustración, coraje y rencor por el tiempo perdido, por el hábito vivido, no necesariamente por el amor perdido, ya que una declaración verbal no necesariamente es la pérdida de la emoción del amor. Ya se sabe que con e…

La hombría.

(Este es un tema exclusivo para personas maduras y centradas.)

Esta reflexión surge a partir de una conversación que tuve con una persona el domingo 15 de abril en un lugar público.
Lo que a ella le sucede es algo que califico como “ausencia de hombría en su hombre.”
Comento que he compartido reflexiones de muchos tipos. Ahora le toca a mis lectores varones, con el fin de que midan o vean su hombría de una manera más clara.
Por supuesto, que mis lectoras en género femenino pueden leer y reflexionar para darse cuenta qué tanta hombría tiene su hombre.

Introducción:
La hombría es un conjunto de características que debe exhibir un hombre.
Veamos los siguientes factores en donde se demuestra la hombría.
a) Los factores del instinto hacia su hembra:
-Brindar seguridad.
-Brindar proteccion.
-Brindar sus brazos y abrazos.
-Brindar gozo en el sexo.

b) Los factores de la razón hacia su pareja:
-Que use la inteligencia.
-Que resuelva problemas.
-Que no se amedrente ante los p…

Soñar despierto o despertar soñando.

Qué gran avenida, la de La Reforma, en la Ciudad de México!
Por esos rumbos tuve los mejores momentos de ensoñación. Allá nacieron mis sueños, nacieron contemplando árboles, sintiendo vientos, respirando aromas de pasto recién cortado. Allá, en los años 60s, qué años, qué vida, qué sueños. En esos lugares aprendí a soñar despierto y a despertar soñando.

Tuve sueños de futuros impensados.
Sueños de cosas pasadas y por pasar,
Sueños de estudios y de ocios.
Sueños de fríos y calores.
Sueños de disfrutar mi compañia y mi unicidad.
Sueños de vivir, sueños de todos colores, pero, TODOS, sin un final.

Eso les hizo falta a mis sueños y ensoñaciones: que tuvieran un final. Como nunca los empecé, esos sueños se desvanecieron.
Como nunca le puse metas, ni fechas, ni programas, esos sueños solamente desaparecieron.
Mis, sueños, aquellos sueños fueron simplemente deseos sonrientes, deseos de nada.

Ahora, en la gran avenida, La de mi Vida, la de mis dias y noches sé cómo convertir en…

Ya está a la venta.

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Introducción.
Desde hace algunos años tres personas me han estado preguntando si ya tengo publicado algún libro. No les he dado respuesta porque no era mi momento de hacerlo y, por otra parte, tenía otras prioridades.
Sé que no soy escritor de oficio; sin embargo, sé que tengo ideas que compartir de manera escrita.Por ahora, creo que ya ha llegado el momento de hacerlo.
Sé que a muchas personas les gusta leer un libro, disfrutar el aroma de hojas de papel, las imágenes que el tema les inspira, el peso del mismo y controlarlo en sus manos. También sé que a algunos de nosotros nos gusta compartir lo que nuestra vida ha sido, pero desde diferente perspectiva y medios.
Decidí no escribir un libro porque no tengo novelas que narrar, ni historias que contar, ni propuestas técnicas que demostrar. Lo que sí poseo, sé, disfruto y puedo compartir, de manera escrita, son un conjunto de guías, sugerencias y comentarios que puede ayudar a los lectores a ver el camino de la vida, ver el camino de su v…