30/4/18

Yo, la Fe, te saludo.


Por cierto dicen que muevo montañas. Y eso es verdad.
Quiero decirte que eso no lo tomes al pie de la letra.

“Mover montañas” quiere decir que cuando me usas, empezarás a mover pensamientos negativos, imaginaciones incómodas, dudas destructivas y otros obstáculos inesperados que te impiden lograr tus sueños y/o alcanzar tus metas.

Esas montañas son los impedimentos e incapacidades que tu mismo(a) te impones. Esos obstáculos pueden ser tus miedos; esos que pueden ser del tamaño de una montaña. También, la inseguridad que puedas sentir; la impaciencia que puedas vivir por no alcanzar los resultados a tiempo. Las dudas, te hacen llegar a lo más profundo de un abismo que te impiden ascender.

Si me usas, tienes la posibilidad de sentir una seguridad interior que te acompaña paso a paso en tu recorrido al logro de tus objetivos.

Sabrás que me usas porque sentirás una paz interior que te doy cuando me permites estar contigo; me permites estar dentro de ti y no te permites sentir duda alguna.

Sabrás que yo, la Fe, estoy contigo cada vez que eres capaz de resolver tus problemas, tus inquietudes y por vencer tus miedos.

Yo, la Fe, estoy y vivo en ti porque tu eres quien mueve esas montañas... si crees en ti mismo(a).

Hasta pronto.