4/2/21

94.Las excusas… ¡aaah!, las excusas.

 
Parece que ellas nos invaden por no cumplir los compromisos
cuya respuesta era No. 


Por no saber decir No, tenemos, en algunos casos, que buscar
excusas, que aparentemente nos eximen del compromiso.
Las excusas son directamente proporcionales a la incapacidad de
decir No. 


Recordemos que es mejor un no a tiempo que una excusa
inoportuna.


Las excusas se aceptan si provienen de tres verbos-fuente: 1) No
se; 2) No quiero, y 3) No puedo. Pero por favor, se vale pedir
ayuda: Si no sabes, pregunta; si no puedes, pide ayuda; si no
quieres, entonces pregúntate y contesta por qué.


Una excusa y una justificación son muy diferentes en sus
orígenes; la justificación es un derecho mientras que la excusa en
una muestra de incompetencia interior.


Pregunta 94: ¿Te excusas o te justificas?

28/1/21

97. Enseñar compartiendo o compartir enseñando.

 97. Enseñar compartiendo o compartir enseñando.


Todos, quizá, sin darnos cuenta, dedicamos nuestra vida personal,
ocupacional o familiar a compartir conocimiento.
Unos lo convierten en lecciones de obediencia, otros en lecciones
de disciplina, otros en lecciones de libertad.
Lo mejor de todo sería: lecciones de libertad. 


Enseñemos para que los demás sean libres de su propio
desconocimiento; sientan libertad de su propia angustia y vivan su
libertad como derecho básico universal. 

En este mundo de la
enseñanza es en donde se viven los mágicos momentos de ver
crecer a los demás.


Hoy comparto/enseño algo muy sencillo:
-Si alguien No Sabe algo, te pido que le enseñes.
-Si alguien No Puede ejecutar algo, te pido que le ayudes.
-Si alguien No Quiere hacer algo, te pido que lo inspires.
-Si No Hace lo que tiene que hacer, te pido que lo retroalimentes.
-Si alguien No Logra sus metas, te pido que lo orientes, enfoques
y le des seguimiento.


Esta guía te ayudará a compartir enseñando y/o enseñar
compartiendo… para que los demás se sienten libres de su propio
desconocimiento.


Pregunta 97: ¿Compartes sabidurìa o enseñas conocimien

25/1/21

19. ¡Hola, Futuro!

 Antier le escribí al Pasado, ayer al Presente; hoy te escribo a ti, mi ansiado, deseado y soñado Futuro.

Debo decirte con honestidad que sigues siendo una espera en mi interior y una probabilidad en mis estadísticas de años de vida; por otra parte, eres un prolongado regalo del Dios del Tiempo.
Si ya llegaste, pierdes tu calificativo de futuro porque ahora tienes el calificativo de presente. Eres una ilusión en el tiempo; eres una simple espera. Tu llegada la convierte en el ahora y ese ahora es definitivamente un momento con la duración de un brevísimo instante.
 
Se que no llegas con regalos, ni con más salud, ni con más riquezas a nuestras vidas; nosotros llegamos a ti, porque venimos de un pasado convertido en un presente y tu llegada tan silenciosa como efímera desaparece para transformarte en un nuevo y siguiente tiempo pasado.
.
Eres más veloz que el viento, más efímero que el suspiro y tan difícil de detener como tan difícil contener en mis manos la lluvia que de nuestras nubes caen. 
 
Es definitivo: “El Tiempo llega y se va y solo experiencia nos deja.”.
 
Hasta pronto.