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Hola, Antonio, Arturo y Alfredo:

Les escribo estas líneas, que aún desconozco cómo empezar. Han pasado 24 horas y aquí escribo:
Los he visto en mi actividad onírica, he conversado con los tres; llenos de juventud y disfrutando su eternidad. Sé que en la Tierra cada uno fue como quiso ser, hizo lo que decidió hacer, y alcanzó lo que se propuso lograr.
Hoy recordé especialmente a Alfredo, aún en silencio y encendiendo un cigarrillo, me dijo: “mi vida fue a mi manera: silenciosamente a solas y a solas silencio; silenciosamente desesperado y desesperadamente silencioso. Solamente me dijo: “No pude expresar el por qué de mis silencios y mis silencios me impidieron gritar. Mi grito se quedó en silencio”
Con Arturo conversé hace cinco noches. Lo vi muy Joven, con un bigote bien recortado. Sonriendo me dijo: estoy lleno de Paz, Profe, porque veo a mi esposa en paz. Mis cuatro hijas, son grandes guerreras de vida. No alcanzo a ver sus dolores; sin embargo, sé que saldrán adelante solas o acompañadas. Todas lograrán sus sueños.
Anto…

¡Hola, Gratitud!

¡Hola, Gratitud!
A ti la Inolvidable Gratitud me gustaría expresarte --verbalmente-- una loa. A cambio de eso, deseo que esta reflexión refuerce, ejemplifique y eternice tu existencia.
No sé desde cuando hayas llegado a este mundo nuestro; lo que sí se es que desde el aspecto semántico tu nombre está compuesto de dos partes: Por un lado la palabra latina gratituo, es sinónimo de ”agradable y agradecido”; por el otro el subfijo- tudo- Es un equivalente a “la cualidad”.
El en diccionario de la RAE te definen como: Acto que se realiza para ayudar, complacer o prestar un servicio a una persona por amabilidad, amistad o afecto. Ayer, saludé a Cortesía y me despedí diciendo: “Aprovecho para que quienes no te conocen, te lean, te aprendan y te resuciten para que, con tus modos que enseñas, logremos una gran convivencia humana empezando por pedir las cosas “por favor” y “dar las gracias” a los demás.
Pues bien, entro en materia: Tu existencia surge solo al final de una acción. Es por eso que solo agr…

Hola, Cortesía:

Estaba esperando este día para enviarte estas líneas.

Todos los días te tengo muy presente; cuando tengo la oportunidad hablo de ti.
Tu bien sabes que aun vives en los palacios de Reyes  y Reinas actuales.
Tu eres la suma de reglas, protocolos dentro de las Cortes de antaño.
Ahí te nombraron como: las Reglas de la Cortesía.


Tengo entendido que en mi país, en donde no existen reyes, ni reinas, ni condes, condesas, duques, ni duquesas empezaron a enseñar, allá en la Época de la colonia hasta mediados del siglo XX crearon las reglas de “Urbanidad” (por aquello de los comportamientos de las personas las Urbes (ciudades). El pueblo, en general, desconocía estos comportamientos.


Afortunadamente, me enseñaron muchas reglas, nos hicieron comprar, leer y poner en prácticas el famosísimo “Manual de Carreño” (https://www.protocolo.org/mas/manual-carreno/)


En los últimos 30 años, te he visto maltrecha, desaliñada en algunos lugares; no te he visto ni en los hogares, ni en escuelas, ni en otras partes…

Hola, Quizás:

Te saludo, te recuerdo y te agradezco tu significado.
Te conocí hace casi tres generaciones. No entendía tu nombre. Ahora sé que los adverbios ‘quizá’ y ‘quizás’ expresan la duda, la conjetura, la hipótesis, etc. Su procede del latín ya que existía ‘qui sapit’ (quién sabe).

Ahora que estuve creando el contenido de otras ideas apareciste tú: Quizá o Quizás.
Cuando alguien espera una respuesta inmediata y surges tu, no cabe duda de que tu esencia es la duda; para la otra persona se convierte en espera e incertidumbre.

Quizás: Tienes muchos nombres: ‘tal vez’, ‘quien sabe’, ‘no lo se’, ‘a lo mejor’. Y estas respuestas siguen creando duda, o posiblemente, escondiendo caprichos, demostrando negligencia o desconocimiento.


Quizás: Lo que significa, a profundidad, -para mi-es la pérdida de tiempo para ti -en tus decisiones- , y para los demás pérdida de tiempo por la espera provocada por tu ‘presencia’.
Con ese nombre tienes la oportunidad de aprender a tomar decisiones oportunas y aprender a res…

Unas letras de `sofía `para Sofía:

Unas letras de `sofía `para Sofía:

Te escribo estas letras recordando una frase de mi admirable amigo “José María Ochoa”. El me dijo: “cada quien elige sus batallas”.

Reflexionando en y con esta frase, te comento que las batallas que elijas son aquellas en las que vas a defender con valentía tus convicciones, emociones y elecciones. Tu eliges la batalla, y tu luchas en ella para lograr tus propósitos.

No se trata de que tu elijas la batalla y que otros luchen por ella y te lleven en charola de plata la corona de laureles.
Si tu batalla es contra el desconocimiento, por favor, estudia, investiga, prueba y comprueba los argumentos. No busque que otros solucionen tus deberes, ni obligaciones. Lucha tu, gana tú y aprende tú.
Si tu batalla es contra el tiempo, por favor, aprende a manejar tu tiempo. Y no se lo quites a nadie, ni abuses del tiempo de tus amigos. Si necesitas aprender a emplear tu tiempo, consulta con los expertos, y utiliza sistemas, métodos y guías para s…

Hola, Mercedes:

Hola, Mercedes:
Aunque tu nombre está en plural, te recuerdo que la palabra Merced significa "gracia".
“Vuestra merced” sería el equivalente en español a "your grace". Se utilizaba para Dios o la realeza, dado el supuesto origen divino de la misma.

En el castellano de la edad media se utilizaba porque no se podía dirigir por el nombre a las personas de elevado rango. Se dirigía a ellos diciendo y pidiendo algo de la siguiente manera: “Con Vuestra o vuesa Merced”; calificativo que se convierte, a través de los años en la palabra escrita “Vsted”, y finalmente en “Usted”.

Sea cual sea el origen de tu nombre, me dirijo a ti para reiterar la suma de tus “gracias”, porque sé que, en ocasiones, dudas de ellas, o la ocultas o quizá las niegues.
Hemos compartido algunas horas de conversaciones, hemos empleado el mismo tiempo y hemos sumado conceptos, convicciones, análisis y resultados positivos.

Veo que solías pensar que tenías la verdad de las cosas…

Hola, Soledad.

No cabe duda que tu nombre es toda una paradoja, porque cuando te presentas eres simplemente: Compañía.
Normalmente, conversamos muy seguido, hemos discutido si tú realmente estás interesada en el desarrollo de los demás. Tu respuesta sincera ha sido: “sin duda, para , eso me presento”. Lo que sucede es que la mayoría de las personas no ha aprendido a aprovechar mi presencia. Me temen, me huyen; quienes sienten mi presencia, se entristecen, se asustan y se escapan de sí mismas. Ellas no saben que lo único que tengo de desagradable es mi nombre: Soledad.

Para terminar mi comentario es que ellos(as): Sienten temor a estar consigo mismos(as).
Creen que mi presencia la desvanecen con la compañía de otras personas o las distracciones en otras actividades; sin embargo, ellos, al llegar a casa, se dan cuenta que sigo presente, y ellos(as) ausentes de si mismos(as).

Amiga, Soledad, espero que recuerdes aquellas preguntas que te hice: ¿cuáles son tus virtudes, cualidades y benef…