29/4/18

Yo, la Esperanza, vivo en ti. ¿Sientes cómo vibro en tí?


Yo, la Esperanza, habito en tu ser interior porque debes creer que habrás de tener lo que es posible conseguir. Todo depende cómo me alimentes: en base a la fe o en base a un plan definido para alcanzar lo que te propongas.

Yo, la Esperanza, hago que las cosas suceden, si es que esas cosas son para el bien común y para un mundo mejor, no solo para ti. Si esperas recuperar tu salud es para seguir viviendo y enfocando tus fuerzas para hacer el bien, respondiendo por tus deberes y haciendo las cosas de una mejor manera.

Debo ser sincera contigo: Yo, la Esperanza solamente soy alguien que te anima, entusiasma y ayuda a mantener tu espíritu optimista ante tus deseos y sueños. Tu, tienes que hacer las cosas para alcanzarlos.

Yo, la Esperanza no cumplo caprichos, ni antojos, “ni enderezo jorobados”.
Yo, la Esperanza soy la más mencionada pero la menos usada de tus facultades internas.
Yo, la Esperanza junto con mis “hermanas, (las otras facultades)”, la Fe, la Disciplina, la Voluntad y la Generosidad hacemos posible todos los sueños que tengas. Es cuestión de saber estar en sintonía con nosotras: tus facultades. Somos “verdaderas hadas en tu ser”, y no seres de fantasía, ni intangibles, ni etéreas.

Mi “hermana la Fe”, por cierto, dicen que “mueve montañas”. Eso tendrás que vivirlo.

Mi “hermana la Voluntad” se dice que “decide, elige y actúa para que vayas a donde desees y logres lo que anhelas”. Eso lo tendrás que comprobar.

Mi “hermana la Disciplina” exige orden, respeto y puntualidad para iniciar las tareas. Eso lo tendrás que exhibir.

Finalmente, mi “hermana la Generosidad” “vive en ti para compartir logros”. Eso lo tendrás que demostrar.

Yo, la Esperanza, sencillamente “refuerzo tu ánimo para que formes nuevos y mejores mundos”.
Esos los tendrás que diseñar solo tu.

Hasta pronto.