25/4/18

YO, el sufrimiento.


Yo, el sufrimiento, esperaba con ansia mi turno para que alguien escribiera o describiera lo que no soy, porque creo que confunden mi nombre con algo que desconozco.

Para que me identifiques mejor, Yo, el sufrimiento, no existo. Tu me "haces realidad", "me nombras", en mi nombre derramas lágrimas, en mi nombre buscas culpables de tus "desgracias".

Debo decirte que Yo, el sufrimiento, solo existo en tu voluntad. Muchas veces te han dicho que El sufrimiento "es voluntario", el dolor No. Pues bien, yo vivo en tu voluntad y de tu voluntad.

Te pido que me eches de tu vida diaria, te pido que nunca, nunca más me vuelvas a mencionar.
Tu no sufres; probablemente, tienes carencias, insuficiencias o deficiencia. Por favor, no digas que sufres.

Creo que la ignorancia también ha provocado mi presencia, en lugar de buscar la sabiduría, el estudio la disciplina, el esfuerzo, la perseverancia y otras cualidades que exigen concentración, tiempo y cuidado...pero es "más fácil sufrir."

Yo, el sufrimiento, soy más mencionado que una conocida mía llamada: gratitud.
Yo, el sufrimiento, soy "más experimentado" que la palabra Esperanza.
Yo, el sufrimiento, estoy más presente en la vida, que la alegría, la algarabía, el placer, la dulzura,
Yo, el sufrimiento, tengo un apellido muy feo: mi apellido es Amargura.

Deconozco quien empezó a utilizar mi nombre. No creas que por sufrir vas a tener premios especiales de la vida, que por sufrir eres mejor persona que otros. Eso no es verdad.

Yo, el sufrimiento, no sé de alegrías, ni de algarabías.

Yo, el sufrimiento, que esperaba con ansia mi turno, te escribo y te pido que:
Ni sufras, ni amargues, ni te amargues. Vive la vida, tu bella vida, jamás tu "sufrida vida."

Hasta pronto.