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Mostrando las entradas de mayo, 2016

Mi nombre es Entusiasmo

He aprendido que el entusiasmo es estar lleno de dioses. 
El entusiasmo es una energía que si no se usa se aleja y desaparece. 
El entusiasmo nos da generoso aliento para vivir con esperanza, alegría y con una sonrisa en el alma. Tener entusiasmo es poseer la gran energía para seguir adelante. Tener entusiasmo es aprovechar el intenso vigor que radica en nuestro ser. Tener entusiasmo es contar con un alimentador gratuito e inacabable para lograr los propósitos. Tener entusiasmo es poseer el detonador para esperar lo mejor de la vida. Tener entusiasmo es garantía de llegar al final de los objetivos. Tener entusiasmo es un gran regalo; no lo usamos porque no queremos, o no sabemos, o porque no podemos.
Y usted, ¿tiene entusiasmo?
Hasta pronto.

El poder transformador de la distancia

En la distancia o a la distancia: 
No hay lejos, ni hay cerca. No hay allá, ni hay acá. La distancia desaparece solamente en el pensamiento y la imaginación . El poder transformador de la distancia, te acerca.  Aviva la extrañeza y refuerza el deseo de presencia.  El poder transformador de la distancia mantiene viva la espera de la cercanía.
El conmovedor poder de la distancia es algo extraordinariamente maravilloso: 
Te mueve y conmueve, te inspira y le da color a las alas de la imaginación. 
Sonries a solas, gritas en silencio porque hay vivencia interior.
En la distancia se transforman en un solo ser, un solo espíritu y una sola alma. 
En ese momento dejas de ser tu para convertirte en ella y ella deja de ser ella para convertirse en ti. Ese es el poder transformador de la distancia, más fuerte, más real que la realidad misma.
Es una manera de amar real, genuina y verdadera.

Hasta pronto.

El poder transformador de la alegría.

El poder transformador de la alegría de una vida empieza con el nacimiento. Se funden dos alegrías: la de ser madre y la de nacer  hijo(a). El poder transformador de la alegría de esa vida continua con el crecimiento sano y la relación armoniosa entre madre e hijo o hija. El poder transformador de la alegría es gratamente contagiante. El poder transformador de la alegría de una vida nos lleva a la alegria por servir a otras vidas. Hasta pronto.

El poder transformador de la lectura.

Me pregunto ¿qué hago con lo que leo?
Por supuesto, que tiene que ser algo que esté relacionado con temas de interés.

Mis respuestas son muchas y muy variadas.

Lo que leo:
Lo analizo, lo canalizo, lo calibro, lo evalúo, lo reflexiono, lo comparto y lo convierto el comportamiento vivo.

Lo que leo:
Lo disfruto y lo coniverto en una acción específica.

Lo que leo:
Lo convierto en refuerzos de mis herramientas para vivir.

Lo que leo:
Lo convierto en un ejemplo a seguir.

La lectura es un hábito no tan desarrollado en muchas personas; sin lectura no conoceremos otros mundo, otros modos de pensar, de ser y de sentir.
Si no leo es como ni no alimentara mi mente, mi pensamiento y mi visión.
Si no leo no podré enriquecer el uso de mis palabras.
Si no leo es difícil que aprenda a conocer un sin fin de herramientas para vivir con más armonía, ya que las ideas de otros se pueden  enriquecer, o complementar, o sustituir las de uno mismo.

Hasta pronto.

El poder transformador de un defecto personal.

He dedicado una vida al desarrollo de las personas. Dentro de mis convicciones decidí "hacer a un lado los defectos" los míos y los de los demás. Esos defectos que todos mencionamos o nos mencionan se han convertido en tema de conversación y negociación. Eso quiere decir que los demás ven en nosotros cosas, detalles, hábitos que les molestan.
Esos son los defectos a los que me refiero.

He observado que "mis defectos" son vistos por los demás como incomodidades para ellos. Eso que otros llaman defectos son características, datos o comportamientos que no satisfacen las expectativas de otros. Ellos, los demás, nos dicen, nos hablan de nuestros defectos que les molesta a ellos.

En lo que sí trabajo y les pido trabajar es en "hábitos incómodos" que interfieran o puedan interferir con el desarrollo y paz interior de los demás. Los hábitos incómodos, podrán convertirse simplemente en hábitos que afectan pero no en defectos que molestan.

Gonzalo Flores, joven em…

El poder transformador de creer en mí.

Sé que desde mi juventud he creído en mí. Y al decir eso no quiero dar a entender que todo me haya salido bien. No.
Creo en mis aciertos como, también, creo en mis errores, logros y fracasos. Creo en mí, mis talentos, capacidades, habilidades y destrezas. Creo en mis limitaciones, especialmente en la de ser un mortal en este planeta. Creo en mis decisiones, acertadas o no, son mías.  Creo en los efectos que mis acciones provocan en los demás. Creo en mis sueños, esperanzas y seres que amo. 
Sé que lo único que me pertenece son todos y cada uno de los momentos que he vivido y estoy viviendo; una de esas pertenencias es Creer en Mí.  
Y de eso siento un especial orgullo que me hace vibrar para seguir viviendo. Esto es a lo que llamo el poder transformador de creer en mí.


Y , usted,  ¿cree en usted.?

Hasta pronto.

El poder transformador del Aliento interno.

"Yo  --no los demás-- soy atacado por el "fantasma del desaliento".

 Dicen que es una de las armas más mortales para mi ser interior. Por lo tanto,  no voy a permitir que el desaliento pase ni tan siquiera por el frente de mi casa."

Voy a escribir este tema que me servirá de reflexión profunda. Quiero que esta autoreflexión me dé el aliento constante para no cejar en mis propósitos, mis sueños y mis metas convertidas en aventuras.

Si existe el desaliento como arma mortal, entonces debe existir el Aliento como arma inmortal.

El aliento es un "aroma" del soplo Divino cuando creó mi alma. Ese aliento interno tiene que poseer poderes especiales para no permitir que el desaliento se asome a mi vida, en mi camino, en mis decisiones y propósitos.
El Aliento surge del interior de mi ser para enfrentarme con valentía a lo incierto, inesperado y obstaculizante. El aliento me vivifica, fortalece y engrandece.

Nada me puede vencer, a no ser que yo lo pemita conscientemente…

El poder transformador que habita en mi.

Estoy convencido de que en mi ser habita una fuerza increíblemente grande que sirve para todo. 

Si no uso esa fuerza interior, se desperdicia, se va a la nada y no la volveré a recuperar. 
Esa fuerza interior es igual al tiempo; si no lo uso nunca se recupera. Solamente, está disponible cuando la llame, la busque y "me comunique con ella".

Ese poder inmensamente profundo es el que me lleva por el camino de la perseverancia para alcanzar los objetivos y metas establecidos. 

Este poder es intensamente brillante que me hace ver un camino menos hostil para seguir con entereza y entusiasmo.

Este poder es mío, solo mío. Nadie me lo puede regalar, ni vender, ni delegar.
Esta fuerza está compuesta por los siguientes elementos: Poder (como sinónimo de habilidad), Optimismo en mi ser, Deseo vehemente por hacer algo, Entusiasmo para ir tras las metas y Regocijo por haber logrado lo que me proponga.
Las fuerzas internas, los poderes de mi voluntad y pensamientos son gratuitos, ahí están.…

El poder transformador de "una mano amiga".

Cuando has caminado solo(a) un tramo de la vidaes posible que aparezca el fantasma de la desesperación; es posible, que nos preguntemos: ¿y todo esto para qué?.
Cuando estás acostumbrado(a) a luchar solo(a) te sientes, sin darte cuenta, con la investidura de héroe o heroína.
Es el momento de reanimarse, es el momento de levantarse y seguir caminando, pero -ya no más- solo(a) porque ha llegado a ti “una mano amiga”.
Esa "mano amiga" puede aparecer de quien menos lo esperas.
Esa "mano amiga" aparece de manera providencial.
Esa "mano amiga" puede surgir de una palabra escuchada, de una mirada brindada o de un momento compartido.
Esa "mano amiga" llega como respuesta a lo que has pedido, deseado y exigido a los cielos desde el fondo de tu corazón. Esa "mano amiga" está llena de fuerza, fe, esperanza, calidez y alivio. Ya no estás solo(a). Ha llegado a ti, acepta esa mano y lo que ella expresa.

Te recuerdo que tu puedes ser la person…

El poder transformador de la oración.

Aunque parezca algo increíble, la oración tiene poderes especiales.
No lo puedo demostrar pero si lo puedo afirmar: el poder transformador más grande en la humanidad se llama oración. Es cuestión de enfoques, fe y esperanza.

El poder transformador de la oración se convierte en lo siguiente:
- Te alegra el alma.
- Te da esperanza.
- Te hace lograr imposibles.
- Te mantiene unido a la Divinidad.
- Conserva vivo tu espiritu de lucha, de entrega y de servicio.
- Te da vigor, te eleva a los niveles más alto de la inteligencia.
- Te fortalece la Voluntad, la vivifica.
- Te redime y te lleva a la presencia directa con Dios.
- Le da brillo a tus ojos,  luz a tu mente y alegría a tu alma.

Cuando hayas hecho lo impensable, lo imposible y no se logra algo, por favor, acude a la oración ella tiene el poder transformador por excelencia.

La oración no es pedir, es platicar con tu Dios.
Usted ¿ya oró el día de hoy?

Hasta pronto.

El poder transformador de una palabra o de una frase.

Una palabra, solo una puede cambiar el rumbo de una vida.

Puede ser cualquier palabra. Por ejemplo:
"Creo en ti". Cuando alguien necesita escuchar esta frase, lleva dos fuerzas: lo que la frase en sí misma significa para la persona, y el significado o valor que la persona que dice la frase tenga para la que lo escucha.

Si alguien te dice "Te amo". Esa frase puede inspirar seguridad, confianza, alegría.
Si esa frase es: "Ya no te amo", el significado y el sentir de esa persona podría ser totalmente diferente. Por otra parte, esta misma frase, puede significar liberación de alguien hacia otra persona, y eso puede significar descanso, alegría y quitarse un peso de encima, porque el desamor pesa!.

Bienvenido!
Esa es la palabra que hemos elegido como poseedora de poder transformador. Por supuesto, que, acompañada de la forma en que la persona la pronuncie, le dá más intensidad y generosidad a la expresión y sensación.
Cuando nos dicen esa palabra, nos sent…

El poder transformador de una lágrima.

Las lágrimas son maravillosas.
Cuando lloras de dolor, ellas te alivian.
Cuando lloras de gozo, ellas te elevan. Cuando lloras por alguien, ellas te acompañan.
Cuando lloras por una despedida, ellas se quedan.
Cuando lloras por una nueva vida, ellas se desvanecen.
Cuando lloras por haber encontrado a alguien, ellas sonrien.
Cuando lloras por sentirte amada(o), ellas vibran.
Cuando lloras por nada, ellas te abrazan
Las lágrimas de dolor se quedan en el olvido, las de placer en el recuerdo.
Usted, ¿derrama lágrimas?
Hasta la próxima.

El poder transformador de una vela encendida.

¿Encender una vela?, ¿Para qué?... Para ver en ella como derrama sus gotas de cera y en ellas ver una impotencia congelada.
Encender una vela tiene muchos significados y poderes; el que busco es el de la transformación de mi ser.

Es posible que encienda una vela para agradecer, alabar, encomendar, solicitar, o permanecer. Todo esto lleva una sana intención.
Cuando enciendo y contemplo la vela disfruto su luz, calor y fragilidad. Ella se entrega, se ofrenda, se apaga y se acaba.  Es un gran ejemplo.
Mi deber en la vida es iluminar, dar calor y entregar lo mejor de mí mismo.
¿Quieres encender una vela?
Hasta pronto.

El poder transformador de tu mirada.

El poder transformador de tu mirada.

El poder transformador de tu mirada cuando el alma calla, cuando el alma observa, cuando el alma aprende. La fuerza del alma brota a través de tu mirada.

Los ojos son llamados "las ventanas del alma". Por medio de ellos se asoma la tristeza, alegría, el amor, el odio, la fe, la esperanza, la ira, la desesperación, la duda, la desconfianza y muchas otras cosas más, posiblemente agradables, posiblemente desagradables. Quien ve y observa tu mirada sabe muy bien lo que ella dice.

También, hay miradas que nos hablan de ternura, alegría, cercanía y dulzura.

¿Cómo es tu mirada?, ¿Qué compartes cuando miras a los ojos de los demás?

Te pido que observes el alma de los demás que se asoma en su mirada.

La mirada posee un poder transformador inigualable.
La mirada posee una fuerza tremenda para bien o para algo no bueno.


Por cierto, dicen que un primer beso se da con la mirada. ¿Qué opinas?

Hasta pronto.

Tengo ganas...

"Has dos cosas que tengo en abundancia: las ganas de vivir y el deseo de compartir.

Las ganas implican y exigen sentir un deseo vehemente, lleno de colores, pleno de vibraciones por o para hacer algo.
Las ganas son una inclinación natural de los seres humanos que, si lo deseamos, las podemos enfocar y desencadenar en algo muy especifico; por ejemplo: ganas de vivir, de soñar, de lograr, de esperar y de no se cuantas cosas más.

El vivir implica estar conciente de todo cuanto acontece en nuestro interior. Vivir es sentir el latido del corazón, sentir el frio o calor en la piel, esperar con agradable inquietud las cosas deseadas del mañana.
Nuestro vivir implica no solo pagos, cuentas, facturas, creditos. Todo eso es parte de la vida, mas no necesariamente del vivir de cada quien.

Usted sabe a lo que le llama vibrar, disfrutar,  sonreir, gustar, dormir, despertar y vivir.
Lo invito a desarrollar más ganas de vivir, y de vivir con ganas!

Hasta pronto.

Gracias por visitar y…

Yo, el que da regalos.

Recibir regalos es algo que  cualquiera de nosotros disfrutamos. Todos sonreimos, todos nos sentimos bien y surge la mejor persona en quien el regalo recibe.

Pues bien, en este momento quiero compartir cinco cosas que podemos regalar en cada momento de nuestra vida diaria.

Uno: El Respeto como un herramienta principal de trato.
Dos: La Sinceridad como un virtud interna.
Tres: La Caballerosidad como un excelente hábito.
Cuatro: La Dulzura como una buena manera.
Cinco: El Servicio como un deber cotidiano.

Yo, el que da regalos, te recuerda: Dar es algo grandioso,
Yo, el que da regalos, te sugiero: Dar lo mejor de tí.
Yo, el que da regalo, te invito a Darte a "manos llenas."


No olvides: Yo, el que da regalos, tengo cinco cosas m´ss que te quiero regalar: el respeto en mi frente, la sinceridad en el alma, la caballerosidad en mis brazos, la dulzura en mi trato y el servicio en mi sonrisa. Esos cinco regalos son para tí. ¿Los quieres?

Y usted ¿tiene esos cinco regalos para los demás?

Ha…

Yo, el clavel blanco.

En algunos países, las personas cuyas madres han ya fallecido, portan un clavel blanco en la solapa del saco, o en la camisa del hombre, o en la blusa de la mujer.

Pues bien, Yo, el clavel blanco simbolizo lo siguiente:
- el respeto hacia la mamá fallecida.
- el orgullo de ser un hijo o hija formada por esa gran madre ausente.
- el color de una vida ejemplar.
- el color del alma que dejó impregnada en cada uno de nosotros esa gran madre ausente.
- mi aroma es de sencillez hermosa como lo fue la madre ausente.

Si usted porta ese clavel blanco seguirá dando vida a la gran tradición de celebrar con el alma el agradecimiento a la madre ausente, a la mujer que  dió la vida, cuidados, enseñanzas y ejemplos.
Si usted porta ese clavel blanco seguirá siendo un testimonio filial de gratitud y veneración.
Si usted porta ese clavel blanco seguirá vivo no solo el recuerdo sino la presencia de una madre ausente más no olvidada.

Para despedirme, Yo, el clavel blanco, no simbolizo ni tristeza, ni lá…

Yo, su hijo.

Imagen
08 de mayo Querida mamá:
Pasado mañana celebraremos en la Tierra el día de las madres, pero yo me quiero adelantar con esta carta para usted.
Recuerdo que la primera carta que recibí de usted  fue a la edad de 13 años. En ella me preguntaba que "cómo me habia ido". 
Voy a hacer de cuenta que acabo de recibir esa carta y me hace la misma pregunta. Sesenta años después de esa primera carta le voy a dar respuesta a esa pregunta.

Mi vida ha sido muy a mi manera, hago lo que creo que es correcto para mí, no correcto para los demás.  He hecho muchos viajes, he vivido en varias ciudades. Por otra parte, he tenido aciertos y desaciertos. Vivo en constante búsqueda de paz. He aprendido a escalar montañas, he aprendido a levantarme cuando he caido. No he dejado de leer, ni de estudiar. Cada vez me doy cuenta que sé menos y que nuesta vida en esta Tierra es muy limitada al Tiempo.
Creo que en lo que le voy a decir está concentrada mi vida: Mi vida se ha convertido en un constante compartir l…

Yo, el Amar.

Creo que todos tendrían que saber lo que es el amor y lo que es el amar.

Quiero decirles que el amor pertenece a tu cuerpo, el amar a tu alma. Así que, haciendo esta aclaración, quiero darme a conocer un poquitín más sobre Yo, el AMAR.

Me describo de la siguiente manera: Yo, el Amar, soy una serie de pensamientos, aclaraciones y decisiones.
Me defino: Yo, el Amar, "soy un acto consciente, voluntario, generoso y gozoso por ofrendar lo mejor del ser hacia otro u otros seres hasta llegar a la consumacion de la vida misma."

Yo, el Amar, me manifiesto en la seguridad que vive el ser amado porque quien le expresa ese amar le da la paz en su interior.

Yo, el Amar, me manifiesto en el desarrollo de las habilidades y cualidades del ser  o los seres amados y amantes

Yo, el Amar, me manifiesto en la forma en cómo se expresan las palabras y las acciones de los seres amados y amantes.

Yo, el Amar, me manifiesto en un ángel que tiene una sola ala, y requiere de abrazarse fuertemente con …

Yo, la Alegría.

Buenos días, tardes, o noches a tí que estás leyendo.  Soy la Alegría y este es mi momento, es mi espacio y es mi letra.

No sé si me conozcas, no sé si me alcances a distinguir entre el "sentirte contento(a)", el tener sentido del humor y el vivir genuinamente alegre.

Yo, la Alegría, soy una emoción que radica en lo más profundo y elevado de tu ser interior.
Yo, la Alegria, pertenezco al mundo intelectual y espiritual.
Deseo que sepas que tengo muchas facetas y un solo rostro.
Si habito en tu mundo intelectual soy luz, soy sonrisa interior, soy seguridad y soy garantía. Si habito en tu mundo espiritual soy sonrisa, soy esperanza, soy entusiasmo, soy energía, soy vigor y soy paz.
Yo, la Alegría, no soy, necesariamente, carcajada, ni soy algarabía.

Yo, la Alegría, soy el estado que te indica Esperanza de lograr lo que te hayas propuesto.
Yo, la Alegría, soy la energía que te impulsa a continuar por el camino o proyecto que has elegido.
Yo, la Alegría, soy enemiga numero uno …

Yo, el sufrimiento.

Yo, el sufrimiento, esperaba con ansia mi turno para escribir  o describir lo que no soy, porque creo que confunden mi nombre con algo que desconozco.

Para que me identifiques mejor,  Yo, el sufrimiento, no existo. Tu me "haces realidad", "me nombras", en mi nombre derramas lágrimas, en mi nombre buscas culpables de tus "desgracias".

Debo decirte que Yo, el sufrimiento, solo existo en tu voluntad. Muchas veces te han dicho que El sufrimiento "es voluntario", el dolor No. Pues bien, yo vivo en tu voluntad y de tu voluntad.

Te pido que me eches de tu vida diaria, te pido que nunca, nunca más me vuelvas a mencionar.
Tu no sufres; probablemente, tienes carencias, insuficiencias o deficiencia. Por favor, no digas que sufres.
Creo que la ignorancia también ha provocado mi presencia, en lugar de buscar la sabiduría, el estudio la disciplina, el esfuerzo, la perseverancia y otras cualidades que exigen concentración, tiempo y cuidado...pero es "más…

Yo, el dolor.

Hola, soy tu compañero tan presente como tú decidas o tan ausente como tu me entiendas.

Te estaré acompañando durante toda la vida. Los primeros dolores naturales, de los cuales ni tendrás recuerdos de ellos, serán cuando estés creciendo: tus primeros dientes "saldrán", tu crecimiento físico se notará. En esto te acompañaré.
Posiblemente, lloraste...pero recuerda: Yo, el dolor, soy quien te indica que estás creciendo.

En tu adolescencia, estoy y estaré presente. Empezarán los dolores de tus emociones, de tu atracción de tus preferencias, de tu primer amor. Posiblemente, habrán y han habido decepciones dolorosas. Posiblemente, lloraste...pero recuerda, Yo, el dolor, soy quien te indica que estás creciendo.

Yo, el dolor, llegaré de una y muchas maneras a tu vida, estaré presente en bienvenidas, despedidas, nacimientos, fallecimientos, encuentros y pérdidas.
 Posiblemente, lloraste o llorarás...pero recuerda, Yo, el dolor, soy quien te indica que sigues creciendo.

Yo, el dolor…

Yo, la Ausencia

Yo, la Ausencia, tengo el honor de escribir y describirme.
Me he dado cuenta que parece que solo sirvo para provocar dolor; sin embargo, no es así. Claro que estoy muy cerca de un familiar mio llamado Olvido. Es posible que, con el tiempo ya no sea Ausencia sino Olvido. Y eso alivia.

Yo, la Ausencia soy útil para recordar, pero recordar para que te conviertas en una mejor persona. Que dejes de sentir solo en tí; te recomiendo que alivies el dolor de otras personas cuando surja mi presencia.

Yo, la Ausencia no soy para que sufras, soy para que agradezcas el tiempo y todas las cosas que compartiste con ese ser ausente.

Yo, la Ausencia llego a tí para que reflexiones cómo puedes enseñar a los demás a disfrutar cada momento que están viviendo y no lo dejen "para mañana".

Yo, la Ausencia también llego a tí disfrazada de culpa. Es posible que llores y sufras más por culpas que por  dolor de ausencias. Es posible que surja en tí dolor por no haber hecho o dicho las cosas de manera…

Yo, la Muerte.

Es la primera vez que me alguien me da la oportunidad de expresar lo que soy, Yo, la Muerte.

Sé que algunos me evaden, otros me temen, otros pocos me esperan y pocos, muy pocos me reclaman.
Me han calificado con muchos adjetivos; han dicho de mí que soy desde, "la maldita", hasta "la santa". Se refieren a mí como les place.

Sin embargo, yo, la Muerte ni soy, ni existo. No fui concebida, ni creada -como al Alma-  con el aliento de Dios, ni concebida en el momento preciso de nadie. No soy fruto, ni soy nada.

Fíjate bien lo que voy a escribir: la representación de mi existencia (ojo, y si existo, debo ser vida) se dá cuando el Hombre exhala el último aliento. Por lo tanto, simplemente, soy testigo de que el aliento que Dios infundió en el momento de la concepción de un ser se separa de ese cuerpo y regresa a su origen, a su creador. Regresa con su identidad específica de ese ser humano.

Yo, la Muerte, me maravillo de la Divinidad, de su Generosidad al darle a cada s…

Petición

Amame por lo que soy, no por lo que tengo. Amame por lo que soy, no por lo que hago. Amame por lo que soy, no por lo que sueño. Amame por lo que soy, no por lo que logro. Amame por lo que soy, no por lo que se. Amame por lo que soy, no por lo que puedo. Amame por lo que soy, no por lo que quiero.
Te amo por quien eres, no por quien yo quiero que seas. Te amo por como eres, no por como quiero que seas.
Simplemente, te pido que aceptes que yo te amo a mi manera.
Hasta pronto.