En cualquier parte encontramos personas que nos inspiran…son ¡una bendición!


Aunque a veces batallemos con la dificultad para inciar algo, siempre habrá alguien que nos inspire.
Quiero escribir que, en la vida de todos, hay cosas dulces y amargas, fáciles y difíciles, frías y calientes, claras y oscuras, cercanas o lejanas, alegres o tristes, olvidadas o recordadas, dormidas o despiertas. Empezaré con las olvidadas que hoy son recordadas.

Hace un momento recordé a una persona cuyo comportamiento alegre, sincero y oportuno nos hace voltear a verlo(a) y observarlo(a).
Hice un análisis de su personalidad: es alguien decididamente entusiasta, autónoma e insistente en sus proyectos.

Es una persona que, a pesar de los incidentes de su vida, jamás se ha dejado vencer; si derramó lágrimas fueron de alegría porque jamás sucumbió a esos embates de la vida. Ya se alivió, ya salió fortalecido(a) de ese desagradable y vital momento.

Ahora, dedicado(a) a su proyecto comercial ha demostrado ser una persona infatigable y resistente a las adversidades. Siempre al pendiente de quienes menos tienen. Ella o él invita a los demás a compartir algo de alimento o de sus ropas para compartir, especialmente, en este invierno por llegar.
Hay cosas en la vida de dulces recuerdos o de amargos olvidos que se disipan cuando encontramos a esas personas que nos insipran…son ¡una bendición!.

Hasta pronto.

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