3/4/16

Las circunstancias pueden cambiar las cosas.

He estado mencionando en mis grupos de desarrollo la frase de José Ortega y Gasset quien dijo: "El Hombre es él y su circunstancia."

Pues bien, en muchas ocasiones, las decisiones a tiempo o fuera de tiempo pueden cambiar el rumbo de la vida de las personas. Aunque existieran lazos afectivos, o intelectuales o de otra naturaleza; aunque se hayan hecho promesas de amor eterno o de compartir la vida hasta que la muerte los separe o cualquier otra decisión mutua, el destino vestido de "circunstancias" puede cambiarlo todo, pero no olvidarlo, ni sellarlo, ni sepultarlo.

Pudieron haber sido los mejores tiempos compartidos, los mejores momentos, las mejores ideas, los mejores ánimos; sin embargo, algo sucede o sucedió o sucederá que cambia el rumbo de las personas.

A todos nosotros nos han sucedido muchas cosas que no tienen explicación. Lo que sí se explica, con el tiempo, que aquellos tiempos, aquellos momentos fueron inigualables, fueron los mejores. Desafortunadamente, esos tiempos quedaron en el pasado, aunque no necesariamente en el olvido.

Aunque hayas dado lo mejor de tí, lo mejor de tu pensamiento, de tu trato, o de tu presencia, eso ya sucedió. ¿Volverá a suceder? ¿Quién lo sabe? Eso dependerá de las circunstancias de la vida de cada quien.

El Hombre es él y su circunstancia. Lo único que modificable, mejorable y perfeccionable es lo que existe dentro de cada uno de nosotros: nuestras virtudes, habilidades, cualidades y acciones.

Hasta pronto.