30/9/18

Hoy tengo ganas de gritar...NO DAÑES A NADIE...menos a tí.

Cuando lo escribo me parece muy fácil; desconozco si a usted que leerá esto se le haga difícil.

Me doy cuenta de que, aunque nos digamos seres inteligentes, no sabemos usar la inteligencia: Lo repito: NO SABEMOS emplear la inteligencia. La inteligencia es una facultad, es una potencia que, si la usamos ordenadamente, nos ayuda a solucionar todo tipo de situaciones, adversidades, etc.
Nos “dejamos guiar” más por las emociones (que nos ciegan), pasiones (que nos enajenan) y distracciones (que nos desvían)...pero ¿la razón?... (contestaré como en ocasiones lo hacemos; ¿la razón?, bien gracias!.) Y es como si nada pasara.

Me fui un poco más lejos del propósito del tema. El titulo es: “No dañes a Nadie...¡menos a tí!.
¿Cuánto daño te has hecho para llamar la atención o crear complejos de culpa a los demás?
¿Cuánto daño te has hecho culpando a los demás de tus acciones tontas?
¿Cuánto daño te has hecho por no creer en tí?
¿Cuánto daño de has hecho al depender de los demás?
¿Cuánto daño te has hecho al criticar y juzgar a los demás?
¿Cuánto daño te has hecho al pensar que tu eres el ideal del ser humano?
¿Cuánto daño te has hecho al no valorarte?
¿Cuánto...?

Si no sabes emplear la inteligencia, pregunta.
Si no sabes enseñar valentía, pregunta.
Si no sabes cómo hacerte un bien; por tu bien, pregunta.

Hasta pronto.