19/2/18

Los sueños nos alimentan, las acciones nos fortalecen

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Los sueños son la semilla de algo que se realizará en el futuro.  Las acciones son el vehiculo para que esos sueños se conviertan en realidad.

Soñar es mantenerse jovial y con esperanza de lograr algo diferente. Actuar es mantenerse en el ejercicio diario, y con la certeza de ese logro.

Dejar de soñar es empezar a envejecer, es negar la capacidad creativa, es negar la posibilidad de un mejor mañana, en negar una gran capacidad del ser humano. Dejar de actuar es cerrar la puerta de las posibilidades, es negar un mañana, es no demostrar la capacidad del ser humano y es desfallecer.

Los sueños alimentan nuestro entusiasmo y nuestra alegría. Las acciones fortalecen nuestro vigor.

Los sueños fortalecen el espíritu de combate ante las adversidades a las que nos enfrentaremos para hacer realidad nuestros sueños. Las acciones nos mantienen vivos.

Los sueños tienen enemigos, los sueños tienen adversarios, los sueños tienen la posibilidad de desaparecer si no los sabemos defender. Las acciones tienen un solo amigo: Yo mismo.

Los grandes enemigos de los sueños  tienen nombre y apellido:
El principal enemigo interno es uno mismo gestado en el temor interno.
Los enemigos externos posiblemente, no los identifiquemos, pero te comento que hay ladrones, bloqueadores y exterminadores de sueños. Cuidado!

Si dejamos de soñar empezaremos a envejecer. Si dejamos de actuar empezaremos a desfallecer.

No olvides: Los sueños nos alimentan, las acciones nos fortalecen.

Hasta pronto.