17/10/17

No hay nada, solo ausencia de un Todo.


Creo que tenemos muchos vacíos por llenar. No sé si usted esté de acuerdo, pero parece que nos estamos destruyendo unos a otros por las razones que usted quiera pensar.
Les invito a llenar vacíos.
Reflexionemos y hagamos algo al respecto.


El mundo que estoy viendo desde mi interior es este: Un mundo carente de todo y sobrado de nada.

No hay maldad, solo ausencia de bondad.
No hay oscuridad, solo ausencia de luz
No hay envidia, solo ausencia de caridad.
No hay odio, solo ausencias de amor.
No hay olvido, solo ausencia de recuerdos.
No hay dolor, solo ausencia de placer.
No hay rencor, solo ausencia de perdón.
No hay tristeza, solo ausencia de alegrías.
No hay soberbia, solo ausencia de humildad.
No hay pecado, solo ausencia de virtud.
No hay locura, solo ausencia de cordura.
No hay paz, solo ausencia de justicia.

Es el momento preciso en el que debemos encender la luz de un nuevo mundo y llenar vacíos desde las acciones de la bondad hasta la justicia, haciendo escala en la caridad, los recuerdos, los placeres, el perdón, las alegrías, la humildad, la virtud y la cordura.

Y, usted ¿desea llenar vacíos?

Hasta pronto.