14/10/17

Bienaventuranzas no escritas.


Hoy tuve la conversación más profunda, más clara y de más paz que ni siquiera había imaginado que pudiera darse esa experiencia.
Hoy conversamos Daniel Flores y Agente del Cambio, el inspirador y  el aclarador respectivamente.

De nuestra conversación nacen estas Bienaventuranzas no escritas.

1.     Bienaventurado(a) el (la) que se equivoca, porque en la equivocación está la semilla del camino correcto.
2.     Bienaventurado(a) el (la) que hiere, porque en su herir mora la sabiduría del pedir perdón.
3.     Bienaventurado(a) el (la) que se tambalea, porque encontrará la fuerza para seguir avanzando.
4.     Bienaventurado(a) el (la) que sabe pedir disculpa, porque encontrará el camino de la sabiduría.
5.     Bienaventurado(a) el (la) que suda en sus proyectos, porque su sudor es el mejor fertilizante que dará buenos frutos.
6.     Bienaventurado(a) el (la) que se enfrenta a su vida, porque experimentará mejores vientos de vida.
7.     Bienaventurado(a) el (la) que reconoce sus hierros, porque aprenderá el camino de una gran verdad: la del respeto por los demás.
8.     Bienaventurado(a) el (la) que comparte pedacitos de sus saberes, porque sembrará semillas de mejores pensares, sentires y deberes.

9.     Bienaventurado(a) el (la) que lea esta reflexión, porque encontrará algo de sí mismo(a) para su vida diaria.

Gracias a Daniel Flores y Agente del Cambio por compartir el resultado de una conversación de errores, hierros, equivocaciones y tambaleos.

Hasta pronto.