16/3/17

12. El poder transformador de un final de una relación.


12. El poder transformador de un final de una relación. 

Cuando terminamos una relación de cualquier índole (de afectos, de negocios, de academia, etc.) aparece, por arte de magia, o por efecto natural eso que llamamos dolor. Eso es válido, respetable y respetado. Sin embargo, me pregunto ¿cuál es el verdadero dolor:? a) ¿el haber terminado la relación? o b) ¿al enfrentarme a un nuevo paso sin el hábito de esa relación?, c) ¿o a la cómoda dependencia ejercida?.

Creo que el dolor es por cualesquiera de las tres. Asumo que deben haber muchas otras circunstancias u opciones. 

Pienso que “al terminar una relación empieza un dolor”, “empezar a solas es otro dolor” hasta que te acostumbras y creas un nuevo hábito. Es tan fuerte el hábito de estar pensando, comentando, viendo, sintiendo, oliendo, etcétera a ese ser todos los días que, cuando desaparece de nuestra vida, sentimos una dolencia y sufrimos un desencuentro porque “nos habíamos acostumbrado a esa circunstancia o también la describo como dependencia.” 

El dolor de dependencia, el dolor de ausencia y el dolor de la presencia sin la otra persona, eso nos ayuda, nos transforma y nos libera. Empecemos de nuevo con lo que siempre hemos sido: cada quien en sí mismo. 

Hasta pronto.