4/4/16

Creo en mi vida como un regalo y en mi muerte como un legado.

Si yo llego con una personas invidente, le digo: Te traigo un regalo, tómalo. Esa persona, posiblemente, me diga,  al tocarlo ¿este regalo es la caja, el papel o el listón?. Mi respuesta será, no el regalo viene adentro de la caja.

Nosotros llegamos a la vida con un maravilloso cuerpo. El regalo está adentro: La inteligencia, la voluntad, las habilidades, etc. Por fuera, es solo un cuerpo vivo; en su interior, repito, se encuentra el regalo.
 
La Vida es un regalo, el listón se lo pone cada quien. El liston simboliza (en este tema) la manera en que cada quien quiere ver su vida. Como el gran regalo de vivir, respirar, sonreir, llorar, dormir, cantar, soñar, bailar, conversar, caminar, disfrutar los colores de la naturaleza, saborear los alimentos…y mil y una cosas más.

La muerte como legado, quiere decir que antes de nuestra partida habremos de haber formado un nuevo universo de valores convertido en un gran legado a la posteridad, empezando por nuestros hijos.

Definitivamente, creo en mi vida que tiene vida y creo en mi muerte que abre las puertas a una nueva vida!

Hasta pronto.