Entradas

Mostrando las entradas de julio, 2018

¡Me llevé un chasco!

Conversando con una gran empresaria de la localidad, me preguntaba la conveniencia de “entrar a internet” para buscar candidatos con quienes llevar una vida de pareja…Al menos esa es la intención.
Como le tengo confianza a esta gran persona le pregunté: ¿usted ya “entró al internet?. Sí, fue su respuesta. Y ¿qué tal los resultados? “Ay, oiga, en internet son unas personas; en la realidad son otras. Ni siquiera se parecen facialmente. Algunos escriben muy bonito, pero se expresan muy mal. Espera ver uno a una persona bien vestida, y se enfrenta con otra…”
Me dice, “algunas de nosotras, sinceramente, deseamos compartir la vida con alguna persona que nos parezca interesante, y que sea compatible con los valores que buscamos.”Pero, pero, (empezó a reirse), ¡me llevé un chasco”…bueno muchos chascos…(seguía su carcajada silenciosa).
Me pregunta ¿qué les pasa a los hombres?. Le contesté, “no sé”, porque no conozco a alguno que “entre al internet a buscar pareja”…No sé si le comenté que conozco …

La vida tiene caminos en donde me pierdo, pero también en donde me encuentro.

Me pierdo o me encuentro en mis errores o en mis aciertos.
Me pierdo o me encuentro en mis silencios o en mis algarabías.
Me pierdo o me encuentro en mis soberbias o en mis humildades.
Me pierdo o me encuentro en mis tristezas o en mis alegrías.
Me pierdo o me encuentro en mis carencias o en mis opulencias.
Me pierdo o me encuentro en mis soledades o en mis compañías.
En fin, me pierdo para encontrarme.


Me ha dado mucha alegría encontrarme, pero aquí debo tener cuidado.
He aprendido en qué camino me perdí, pero ahora que me encontré es para empezar de nuevo buscando más aciertos, más algarabías, más humildades, más alegrías, más opulencias y más compañías.

Hasta pronto.

El desaliento toca a tu puerta cuando...

Para empezar, nosotros le abrimos la puerta:

Cuando permitimos que nos seduzca la depresión.
Cuando decimos y escribimos que "estoy abierto(a) al amor"
Cuando nos sentimos víctima de un desacierto y creemos que todo lo que hagamos lo debemos hacer muy bien.
Cuando no logramos los objetivos y, especialmente...
Cuando nos invade la sensación de pérdida.
Cuidado con esta sensación: te pido que reflexiones al respecto: ¿Define con claridad lo que pierdes?
A veces, "todo pierdes", sencillamente, porque no te has llenado de tí, no te has encontrado y quieres que otras personas llenen tu vacío.
¡Qué bonito comportamiento! (lo digo y lo escribo con sarcasmo.)

La presencia del desaliento se da:

Cuando ya no sientas tanto interés por tu responsabilidad principal.
Cuando ya no sonrías tan a menudo como antes.
Cuando sientas que te distraes con facilidad de tu objetivo principal.
Cuando olvides con facilidad detalles de tu sueño.
Cuidado, no permita que se asome a s…

Los No (como respuesta) pueden encerrar una semilla de sabiduría...

En nuestra vida diaria un No como respuesta nos paraliza, nos hace vacilar y posiblemente incomodar; sinembargo, de ahí no pasa. No hemos aprendido de los polos opuestos.

Muy pocos tenemos el temple para saber emplear un No como semilla de sabiduría, porque estamos en constante búsqueda de respuestas no esperadas.

Un No me enseña a pensar de otra manera.
Un No me enseña a plantear preguntas de distinta forma.
Un No me da la oportunidad de aprender algo desconocido.
Un No me exige pensar con otra claridad.
Un No me exige administrar mi respuesta emocional.
Un No me da oportunidad de ampliar mi criterio.
Un No me pide respetar el decir de la otra persona.
Un No me enseña más que un Si.

Hasta pronto.

Yo, el No.

Es lo primero que se le enseña a un bebé: “decir No, con su movimiento de cabecita.”
Ese es el momento de mi nacimiento. Me “bautizaron” con el nombre: No
Mi nombre ha hecho tanto daño como provecho. Mi nombre es el más pronunciado cada día. Mi nombre es tan bueno como malo.
Yo, soy el causante de muchas desgracias; sin embargo, también de muchas gracias.
Yo soy un monosílabo fácil de pronunciar y difícil de olvidar. Yo soy una palabra que tienes que aprender a pronunciar.
Para pronunciar mi nombre tienes que ser una persona llena de madurez. Mi nombre debes pronunciarlo a tiempo, con sinceridad y sin arrepentimiento. Mi nombre estará a tu disposición para tu bienestar, tu seguridad y tu fortuna. Mi nombre lo debes pronunciar bajo tu propia responsabilidad.
Me crearon con un propósito: hacer el bien a todos.
Cuidado conmigo. ¿no?
Hasta pronto.

“Un pasado que puede incomodar un presente y puede bloquear un futuro.”

Estimada(o) amiga(o):

Tengo deseos de enviarte una carta para tratar de poner en orden tus ideas, comportamientos, enfados o enojos.

Si compartes tu vida con alguien con responsabilidades familiares del pasado, toma en cuenta lo que voy a escribir.

Bien sabes que quieres compartir o compartes tu presente soñando un futuro con alguien; ese alguien, como tu, tienen su pasado.
Ese pasado tiene un peso específico para cada quien, no para la pareja que están formando.
Este es el primer elemento que tienes que sopesar: La responsabilidad moral y económica hacia los hijos nacidos antes de empezar ustedes una relación.

Conoce bien cuánto cuesta ese pasado en dinero, en deberes morales, presenciales y conductuales.
El pasado de alguien tiene un costo:
Una vez que tengas ese dato, tienes qué decidir si aceptas a tu pareja con lo que le queda para ti y los hijos que vayan a procrear.
No lo(a) enjuicies, no lo(a) minimices, no lo(a) condenes. Respeta esa otra vida real, vivida y c…

No me digas...(2)

No me digas lo que esperas, dime lo que intentas.
No me digas lo que intentas, dime lo que buscas.
No me digas lo que buscas, dime lo que encuentras.
No me digas lo que recuerdas, dime lo que olvidas.
No me digas lo que escondes, dime lo que enseñas.
No me digas lo que pides, dime lo que invitas.
No me digas lo que recibes, dime lo que das.
No me digas lo que escribes, dime lo que lees.
No me digas lo que sueñas, dime lo que logras.

No me digas hasta siempre, dime, simplemente, hasta pronto.