30/4/18

Yo, la Fe, te saludo.


Por cierto dicen que muevo montañas. Y eso es verdad.
Quiero decirte que eso no lo tomes al pie de la letra.

“Mover montañas” quiere decir que cuando me usas, empezarás a mover pensamientos negativos, imaginaciones incómodas, dudas destructivas y otros obstáculos inesperados que te impiden lograr tus sueños y/o alcanzar tus metas.

Esas montañas son los impedimentos e incapacidades que tu mismo(a) te impones. Esos obstáculos pueden ser tus miedos; esos que pueden ser del tamaño de una montaña. También, la inseguridad que puedas sentir; la impaciencia que puedas vivir por no alcanzar los resultados a tiempo. Las dudas, te hacen llegar a lo más profundo de un abismo que te impiden ascender.

Si me usas, tienes la posibilidad de sentir una seguridad interior que te acompaña paso a paso en tu recorrido al logro de tus objetivos.

Sabrás que me usas porque sentirás una paz interior que te doy cuando me permites estar contigo; me permites estar dentro de ti y no te permites sentir duda alguna.

Sabrás que yo, la Fe, estoy contigo cada vez que eres capaz de resolver tus problemas, tus inquietudes y por vencer tus miedos.

Yo, la Fe, estoy y vivo en ti porque tu eres quien mueve esas montañas... si crees en ti mismo(a).

Hasta pronto.

29/4/18

Yo, la Esperanza, vivo en ti. ¿Sientes cómo vibro en tí?


Yo, la Esperanza, habito en tu ser interior porque debes creer que habrás de tener lo que es posible conseguir. Todo depende cómo me alimentes: en base a la fe o en base a un plan definido para alcanzar lo que te propongas.

Yo, la Esperanza, hago que las cosas suceden, si es que esas cosas son para el bien común y para un mundo mejor, no solo para ti. Si esperas recuperar tu salud es para seguir viviendo y enfocando tus fuerzas para hacer el bien, respondiendo por tus deberes y haciendo las cosas de una mejor manera.

Debo ser sincera contigo: Yo, la Esperanza solamente soy alguien que te anima, entusiasma y ayuda a mantener tu espíritu optimista ante tus deseos y sueños. Tu, tienes que hacer las cosas para alcanzarlos.

Yo, la Esperanza no cumplo caprichos, ni antojos, “ni enderezo jorobados”.
Yo, la Esperanza soy la más mencionada pero la menos usada de tus facultades internas.
Yo, la Esperanza junto con mis “hermanas, (las otras facultades)”, la Fe, la Disciplina, la Voluntad y la Generosidad hacemos posible todos los sueños que tengas. Es cuestión de saber estar en sintonía con nosotras: tus facultades. Somos “verdaderas hadas en tu ser”, y no seres de fantasía, ni intangibles, ni etéreas.

Mi “hermana la Fe”, por cierto, dicen que “mueve montañas”. Eso tendrás que vivirlo.

Mi “hermana la Voluntad” se dice que “decide, elige y actúa para que vayas a donde desees y logres lo que anhelas”. Eso lo tendrás que comprobar.

Mi “hermana la Disciplina” exige orden, respeto y puntualidad para iniciar las tareas. Eso lo tendrás que exhibir.

Finalmente, mi “hermana la Generosidad” “vive en ti para compartir logros”. Eso lo tendrás que demostrar.

Yo, la Esperanza, sencillamente “refuerzo tu ánimo para que formes nuevos y mejores mundos”.
Esos los tendrás que diseñar solo tu.

Hasta pronto.

28/4/18

Cuando nada tengas que decir, mejor escríbelo.


Plasma en un papel las ideas y reflexiona al respecto.

A veces nos quedamos sin palabras, no sabemos qué decir, y, menos, cómo decirlo.

Cuando vemos paisajes nunca antes visto nos quedamos boquiabiertos y no se nos ocurre decir nada. Esto nos sucede porque nos hemos quedado extasiados por lo que contemplamos. La naturaleza está llena de bellezas. La naturaleza es bella.

La puesta de sol de antier día fue maravillosa (como la de todos los días). Sucede que andamos absortos en cosas tal vez triviales, y nos hemos olvidado de contemplar la hermosura que nos dá la vida en sus amaneceres y atardeceres. No enfocamos más a la fatiga que a la belleza que alivia el cansancio por el solo hecho de cotemplarla por unos instantes.

Cuando tengas algo que decir, por favor, exprésalo cuanto antes.
Y si nada tienes que decir, entonces escríbelo.

Hasta pronto.

27/4/18

Un instante basta para cambiar una vida...


Todos los días suceden cosas inesperadas que pueden cambiar nuestra vida. A esto le llamo la Vida.
Por eso he compartido temas tales como: La vida, la de cada quien", o bien "Cada quien elige sus batallas".

Las cosas, las conductas, los resultados, las decisiones de terceras personas son las que, en muchas ocasiones, llamamos "los sucesos inesperados de la vida". Y , estimado lector, no son los sucesos inesperados de la vida lo que nos puede cambiar. Lo que debemos cambiar es LA O LAS EXPECTATIVAS QUE TENEMOS SOBRE SEGUNDAS O TERCERAS PERSONAS. Expectativas no enunciadas, no comentadas y menos NO negociadas.

Muchas personas sufren, sienten que "su vida se descarrila", sienten que "pierden la brújula" por sucesos, decisiones y resultados del comportamiento de otras personas. En ese momento, suceden una serie de conjeturas, totalmente subjetivas"; buscamos razones en Tierra, Cielo y Mar de ¿por qué sucedieron esas cosas?.

En muchas ocasiones, he comentado o les he hecho una pregunta: ¿Por qué no?. ¿Acaso creemos que por el simple hecho de ser personas maduras, no se van a presentar sucesos inesperados?.

Son dolorosos porque nosotros les hemos dado el valor de suceso inesperado y de dolor inmerecido.
Quiero decirles que en este momento estoy haciendo de cuenta que estoy hablando a un grupo de personas que "dicen que no merecen esos sufrimientos". Yo les digo, con objetividad que el sufrimiento es voluntario y que hagan un análisis de ese dolor.

¿Qué se perdió realmente?. Tienen que ser muy honestos con ustedes mismos. No acepto ninguna respuesta tal como: "¿Qué van a pensar los demás?. Los demás, quizá ni piensen, ni les interese tu vida. Les recuerdo que a los demás también les pueden llegar sucesos inesperados, inimaginados y no concebidos en su mente.

Un instante basta para cambiar tu vida o la de cada quien. Reflexionemos al respecto!

Hasta pronto.

26/4/18

Me llamo: Culpa, mis apellidos Portales y Cuales.


Debo comentar que, en lo personal, soy enemigo acérrimo de la palabra culpa. Sin embargo, sé que muchas personas la emplean en su vida diaria. Es por esa razón que comparto esta reflexión. Así que empecemos.

Un ejemplo muy común para “culpar a otros” es el siguiente:
En las relaciones interpersonales: yo “espero, deseo y me ilusiono” del trato que alguien me da, y eso me hace sentir muy bien. Esto quiere decir que yo estoy depositando en conductas de otros: mi alegría, tranquilidad y felicidad . Si esa persona (en quien he depositado "mi confianza"), cambia su comportamiento, entonces surge una decepción en la persona que estaba recibiendo esos “buenos tratos”. 


Cuando llega la decepción, se culpa a los demás por el sufrimiento o abatimiento que se está viviendo; en ese momento, surge algo en el interior que dice: “no perdonaré lo que me hiciste sentir con tu ausencia o con tus tratos”; “tu eres el o la culpable de mi estado de ánimo”, “haz hecho que no vuelva a creer en nadie”.

Estimado lector:
a) Usted o yo no debemos poner nuestra alegría de vivir en comportamientos ajenos. Nosotros nos dañamos a nosotros mismos por eso; sin embargo, es posible que culpemos a otros por esas sensaciones.
b) Nosotros somos los “culpables” de nuestra ignorancia, irresponsabilidad, mediocridad, miedos, por esperar que los demás se comporten de acuerdo a nuestros intereses, gustos y preferencias.
c) Creo que ya es tiempo de dejar de hacernos tontos(as) culpando a los demás por nuestra falta de madurez para poder vivir sin dependencias enfermizas.
d) Una cosa es compartir nuestra vida con alguien y otra es depender emocionalmente de ese alguien.
e) Algunas personas creemos que nuestra negligencia, o irresponsabilidad, o ignorancia se debe a CULPAS de otros: Ejemplo “Ese maestro no sabe enseñar, por eso reprobé la materia”. “Mi papá no trabaja, por eso no estudio?. “Yo no creo en nadie, porque me decepcionaste”, etc.

Debemos aprender a tomar nuestra vida en serio y no buscar, ni hacer falsos perdones para seguir cometiendo los mismos errores y/o las mismas omisiones.

Además, no demos vida a la señora Culpa Portales y Cuales.

Hasta pronto.

25/4/18

YO, el sufrimiento.


Yo, el sufrimiento, esperaba con ansia mi turno para que alguien escribiera o describiera lo que no soy, porque creo que confunden mi nombre con algo que desconozco.

Para que me identifiques mejor, Yo, el sufrimiento, no existo. Tu me "haces realidad", "me nombras", en mi nombre derramas lágrimas, en mi nombre buscas culpables de tus "desgracias".

Debo decirte que Yo, el sufrimiento, solo existo en tu voluntad. Muchas veces te han dicho que El sufrimiento "es voluntario", el dolor No. Pues bien, yo vivo en tu voluntad y de tu voluntad.

Te pido que me eches de tu vida diaria, te pido que nunca, nunca más me vuelvas a mencionar.
Tu no sufres; probablemente, tienes carencias, insuficiencias o deficiencia. Por favor, no digas que sufres.

Creo que la ignorancia también ha provocado mi presencia, en lugar de buscar la sabiduría, el estudio la disciplina, el esfuerzo, la perseverancia y otras cualidades que exigen concentración, tiempo y cuidado...pero es "más fácil sufrir."

Yo, el sufrimiento, soy más mencionado que una conocida mía llamada: gratitud.
Yo, el sufrimiento, soy "más experimentado" que la palabra Esperanza.
Yo, el sufrimiento, estoy más presente en la vida, que la alegría, la algarabía, el placer, la dulzura,
Yo, el sufrimiento, tengo un apellido muy feo: mi apellido es Amargura.

Deconozco quien empezó a utilizar mi nombre. No creas que por sufrir vas a tener premios especiales de la vida, que por sufrir eres mejor persona que otros. Eso no es verdad.

Yo, el sufrimiento, no sé de alegrías, ni de algarabías.

Yo, el sufrimiento, que esperaba con ansia mi turno, te escribo y te pido que:
Ni sufras, ni amargues, ni te amargues. Vive la vida, tu bella vida, jamás tu "sufrida vida."

Hasta pronto.

22/4/18

Ellas, las dos hermanas


Ellas crecieron bajo el amor y cuidados de su mamá. Su mamá se llamaba Angélica.
Ellas, las dos hermanas, crecieron con enseñanzas de obediencia y sueños de paciencia.
Ellas, las dos hermanas, viven con alegrías, emociones y aromas de perdones.
Ellas, las dos hermanas, viven su vida a su manera, con sonrisas en el alma y dolores en el tiempo.
Ellas, las dos hermanas, de niñas, llevaban flores a la Virgen; de adultas llevan flores a la tumba de su amada y extrañada madre.
Ellas, las dos hermanas, conversan, sonrien, lloran y se despiden con un hasta mañana.
Ellas, las dos hermanas, comparten recuerdos, experiencias y esperanzas.
Ellas, las dos hermanas, son seres humanos que viven su día y silban al viento.
Ellas, las dos hermanas, son hijas de la Fe por un mundo mejor y la Esperanza de convivir en familia.
Ellas, las dos hermanas, son mis hermanas.

Hasta pronto.

21/4/18

¿Tiene razón de ser el amor?


Continúa la respuesta:
¿Tiene razón de ser el amor?

Claro que sí. Aunque el amor abarca muchos conceptos, giros, valores y objetivos.
El amor por uno mismo, por ti, por el amigo, los padres, el trabajo, los pasatiempos, por la vida, el dia, la noche, etc.

El amor es la fuerza constante que nos impele a lograr los objetivos y metas que nos hemos propuesto, bien sea para nosotros mismos o para otras personas.

El amor es un acto de donación.
Donación tiene dos acepciones: entrega y regalo.

Para la pareja: Regalamos la presencia, entregamos los frutos, la forma de ser, mis caricias y el cuerpo.  

Para los demás: Ofrendamos pensamientos, emociones y acciones. Por supuesto, que esto es totalmente libre, reflexionado y decidido.
Otra cosas es la forma en como expreso esos tres regalos.
Otra, es cómo las otras personas esperan esos regalos o comportamientos.

La expresión del amor es totalmente racional. Exige que se conozca al ser o los seres amados para contribuir a su desarrollo.

El tiempo del amor se da en cada instante de la vida hasta que uno de los dos decida retirarse y no ofrendarse más, por los motivos que fueren. O bien hasta que uno de los dos muera (como dice una vieja canción mexicana).

Ojo. Una cosa es el amor y otra las obligaciones
que se contraen cuando se da el proceso de formación de una familia. Eso es otra cosa. Eso se llama deber de caballeros o de damas, y otra es la obligación de mantener a los menores de edad.

El amor es una acto de donación de una persona por otra. Esa donación es racional, voluntaria y gratuita. Se ofrenda la persona hasta consumar las metas de la persona amada.
Amar libremente es una forma de vivir en paz con uno mismo.
Si deseas o necesitas que te amen a tu manera, es posible que estés en problemas internos y eches a perder una relación.

Cuidado con esperar que los demás cambien en aras del amor que sientan por tí.
No pierdas tu tiempo. Los demás cambian en la medida que decidan. Lo harán por ellos y no para ti.

Hasta pronto.
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20/4/18

Lo nocivo del amor.


(Tema exclusivo para mentes abiertas.)

Lo nocivo del amor.

Cuatro décadas de observar, escuchar y vivir han bastado para compartir este tema: Lo nocivo del amor.

I) ¿Realmente, el amor destruye?, II) ¿Hace daño el amor?, III) ¿Tiene razón de ser el amor?

Voy a ir por partes contestando estas preguntas y reflexionando al respecto:

I) ¿Realmente, el amor destruye?.
Mi pronta respuesta sería Si. Mi respuesta reflexionada es No.
¿Por qué?
Me he dado cuenta que muchas personas no tienen bien definido el concepto del amor; mucho menos su significado, y menos los acuerdos con la persona amada sobre el valor, contenido y significado del amor mismo.

Me doy cuenta que la pregunta qué se hacen es: ¿me amas?, ¿todavía me amas?, o declaran “ya no nos amamos”. (Aquí surge la semilla de la frustración, coraje y rencor por el tiempo perdido, por el hábito vivido, no necesariamente por el amor perdido, ya que una declaración verbal no necesariamente es la pérdida de la emoción del amor. Ya se sabe que con el tiempo vuelve el hábito, vuelven las negociaciones, se busca el perdón y vuelven a cometer -posiblemente- el mismo error. o bien se ha llegado a aprender una dolorosa lección.

Estas preguntas nada tienen que ver con el concepto del amor, sino con el deseo de “ser amado(a)”.

“Ser amado(a), sentirse amado(a)”, no necesariamente definen lo que es el concepto y vivencia profunda del amor.

II) ¿Hace daño el amor?
Mi pronta respuesta volvería a ser un Si. Mi respuesta reflexionada sería un No.
Sí, porque la persona que no tiene el concepto racional y claro sobre el amor se fija más en el trato que se le da, en lo que no recibe o en no sentirse importante para la otra persona. Parece que para ellos(as) el amor se da solamente con detalles y atenciones personales, no con conductas que se enfocan en el desarrollo de ambos. “El amor es una hoguera, los detalles son los leños.” Así que cuidado con quemarse por no saber.

Desde este momento, declaro que el amor es de una sola decisión: Yo te amo, porque hago todo para que tu, como persona, crezcas, te desarrolles, y vivas tu libertad en paralelo con la mía.
Tu libertad de crecer en paralelo y en paralelo formar una familia, ya que ambos necesitamos tener objetivos y metas muy claras de lo que deseamos hacer y formar. Por otra parte,también, lo que no queremos o debemos hacer.

El amor no hace daño. La persona se hace daño porque asume demasiadas cosas, porque se imagina un sin fin de otras y porque sus expectativas no son comentadas ni negociadas. Desafortunadamente, solo se centra en juzgar el comportamiento de la otra persona hacia los deseos y expectativas hacia su ser.

El amor hace daño en la medida en que decidamos poner nuestra alegría de ser, de vivir y de amar en el comportamiento de la otra persona. "me siento feliz porque eres bueno" (jaja.)

Ah, ¡qué frentazos se dan quienes hasta ahí piensan!

Hasta pronto.

Continuará la respuesta: III) ¿Tiene razón de ser el amor?

19/4/18

La hombría.


(Este es un tema exclusivo para personas maduras y centradas.)

Esta reflexión surge a partir de una conversación que tuve con una persona el domingo 15 de abril en un lugar público.
Lo que a ella le sucede es algo que califico como “ausencia de hombría en su hombre.”

Comento que he compartido reflexiones de muchos tipos. Ahora le toca a mis lectores varones, con el fin de que midan o vean su hombría de una manera más clara.
Por supuesto, que mis lectoras en género femenino pueden leer y reflexionar para darse cuenta qué tanta hombría tiene su hombre.

Introducción:
La hombría es un conjunto de características que debe exhibir un hombre.
Veamos los siguientes factores en donde se demuestra la hombría.
a) Los factores del instinto hacia su hembra:
-Brindar seguridad.
-Brindar proteccion.
-Brindar sus brazos y abrazos.
-Brindar gozo en el sexo.

b) Los factores de la razón hacia su pareja:
-Que use la inteligencia.
-Que resuelva problemas.
-Que no se amedrente ante los problemas y obstáculos.
-Que establezca sus objetivos y metas.
-Que dé seguimiento y logre sus propósitos.

c) Los factores de la acción hacia sus compromisos laborales:
-Trabajador.
-Fuerte.
-Responsable.
-Que que no se queje.
-Comprometido.
-Eficiente.

d) Los factores de comportamiento del hombre ante su hembra:
-Que posea sentido del humor.
-Que sepa bailar.
-Que no la maltrate ni con palabras, ni hechos.
-Que no alimente vicios.
-Que cumpla su palabra.

e) Los factores de interrelacion con sus familiares y amigos:
-Que no busque opiniones ajenas.
-Que no comente nada de su pareja.
-Que no dependa de la autoridad de otros.
¿Qué tanta hombría exhibe usted o su pareja?

Hasta pronto.

14/4/18

Soñar despierto o despertar soñando.

Qué gran avenida, la de La Reforma, en la Ciudad de México!
Por esos rumbos tuve los mejores momentos de ensoñación. Allá nacieron mis sueños, nacieron contemplando árboles, sintiendo vientos, respirando aromas de pasto recién cortado. Allá, en los años 60s, qué años, qué vida, qué sueños. En esos lugares aprendí a soñar despierto y a despertar soñando.

Tuve sueños de futuros impensados.
Sueños de cosas pasadas y por pasar,
Sueños de estudios y de ocios.
Sueños de fríos y calores.
Sueños de disfrutar mi compañia y mi unicidad.
Sueños de vivir, sueños de todos colores, pero, TODOS, sin un final.

Eso les hizo falta a mis sueños y ensoñaciones: que tuvieran un final. Como nunca los empecé, esos sueños se desvanecieron.
Como nunca le puse metas, ni fechas, ni programas, esos sueños solamente desaparecieron.
Mis, sueños, aquellos sueños fueron simplemente deseos sonrientes, deseos de nada.

Ahora, en la gran avenida, La de mi Vida, la de mis dias y noches sé cómo convertir en realidad lo que apendí a soñar despierto y despertar soñando.

Hasta pronto.

2/4/18

Ya está a la venta.




Introducción.

Desde hace algunos años tres personas me han estado preguntando si ya tengo publicado algún libro. No les he dado respuesta porque no era mi momento de hacerlo y, por otra parte, tenía otras prioridades.

Sé que no soy escritor de oficio; sin embargo, sé que tengo ideas que compartir de manera escrita.  Por ahora, creo que ya ha llegado el momento de hacerlo.

Sé que a muchas personas les gusta leer un libro, disfrutar el aroma de hojas de papel, las imágenes que el tema les inspira, el peso del mismo y controlarlo en sus manos. También sé que a algunos de nosotros nos gusta compartir lo que nuestra vida ha sido, pero desde diferente perspectiva y medios.

Decidí no escribir un libro porque no tengo novelas que narrar, ni historias que contar, ni propuestas técnicas que demostrar. Lo que sí poseo, sé, disfruto y puedo compartir, de manera escrita, son un conjunto de guías, sugerencias y comentarios que puede ayudar a los lectores a ver el camino de la vida, ver el camino de su vida de otra manera: una más ordenada, más clara y más práctica.

Es por esa razón el título que le he dado a esta obra: Las Guías…¡no es un libro para leer, es un libro para vivir!.

Les deseo a todos ustedes un gran camino que los llevará a su destino de manera clara, sencilla, práctica y ordenada.

Gracias por acompañarme en este recorrido y emplear estas herramientas para crecer.

Atentamente,
 
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